3 de agosto de 2012

La sirenita


No todas las historias tienen finales felices...


Hace muchos años, bajo el mar, existió una bella sirena con piel suave y delicada y ojos azules. De las seis hermanas ella era la menor. Siempre soñaba con ir al exterior, pero tendría que esperar hasta cumplir los quince para que su abuela (quién le contaba muchas historias de nuestro mundo) le dejara subir a ver el cielo.

Mientras esperaba ese día, ella jugaba en su jardín y observaba la estatua de mármol de un hombre. Por fin, en su cumpleaños, llego su turno para salir a ver el exterior. Cuando salió vio un barco en donde había una fiesta debido al cumpleaños del príncipe de el reino que se hallaba en la costa. Cuando la sirenita lo vio, este le recordó mucho a su estatua de mármol.

Al poco tiempo, el barco naufragó y la sirenita fue a salvar al príncipe. A la mañana siguiente cuando lo trajo a la costa supo que se había enamorado de el. Luego una multitud de personas llego a ver al príncipe y la sirenita se escondió. Cuando el príncipe abrió los ojos vio a una mujer que pensó que era su salvadora.

La sirenita no perdió el tiempo y fue con una hechicera del mar para que le diera unas piernas. Esta le dijo que al convertirse en humana jamás vería a su familia y que al caminar sentiría como si tuviera dos espadas andando sobre cristales rotos. También le dijo que si el príncipe se enamoraba de otra, se le rompería el corazón y moriría al convertirse en espuma de mar. Ella acepto y le dio su voz a la hechicera en forma de pago.

Al llegar a la costa, se transformó en humana y sintió un dolor profundo que hizo que se desmayara. Los guardias del castillo que se encontraba cerca de allí, pensaron que había naufragado y se lo comentaron al príncipe. Este ordenó que la trajeran a una de las habitaciones del castillo y que la vistieran. Al despertar, la sirenita encontró al príncipe dentro de su habitación. Este intentó hablar con ella, pero no podía contestarle. Paso el tiempo y se hicieron muy buenos amigos.

Llego el día en el que el príncipe se casó con quién había creído que era su salvadora. La sirenita se sintió muy mal. Esa noche mientras el príncipe dormía con su esposa, las hermanas de la sirenita llegaron y le dieron un cuchillo que la hechicera les dio a cambio de sus cabelleras. Si mataba al príncipe con ese cuchillo, se convertiría de nuevo en sirena. Pero ella no quiso hacerlo por que aún amaba al príncipe, así que cayo al mar y se convirtió en espuma.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado!!