El futuro no ostenta porque
antes fue un minuto como
cualquier otro. Con la
autoestima del unicornio sin
cuerno, abrazaremos el
recuerdo de una noche
mágica que todavía no ha
sucedido y que sin embargo
se repite una y otra vez en la
inmensidad del cosmos.
"El corazón roto no pasa de
moda", dijo el Capitán
Crustáceo a la juventud
condicional. Las grandes
verdades son del tamaño de
un grano de arena.
Altura. Crucero, subite a mi
velero que aquí nadie está
apurado. Con las penas al
viento vamos a despeinar
certezas, domar las olas,
hacer la plancha.
Y juntos navegaremos las
aguas de esta aventura.
Sea sereno, sea feliz.